Una recopilacion de articulos periodisticos de diferentes autores que lei y que me parecieron importantes

lunes, diciembre 27, 2004

Y nació Dios

por Fernando Berckemeyer Olaechea / Analista (diario El Comercio Lima-Peru,Dic28)

Alguna vez escuché a un sacerdote decir que, bien vistos, el día de la Navidad le impresionaba más que el de la muerte de Cristo. Después de todo, decía, hay más distancia entre Dios y el hombre que entre el hombre y la muerte.
La idea es ciertamente poco convencional. Aquello en lo que los cristianos tendemos a centrarnos es en la impactante muerte de Cristo. Pero es bastante más que eso: creo que, queriéndolo o no, el religioso dio en un blanco clave con ella: la muerte de Jesús venía prefigurada en el hecho de su nacimiento. La Navidad es la historia del Dios que se hace hombre. Es, pues, de forma casi sinonímica, la historia del Dios que se hace débil, vulnerable, mortal. Es la historia de la omnipotencia que, por amor, renuncia a sí misma, para tomar la más frágil de las formas de la ya de por sí frágil carne: la del niño. El bellísimo regalo de Cristo a los hombres se vislumbra, pues, en toda su enternecedora entrega, en la figura de ese niñito de Belén que, como todos los niñitos, solo se sosiega cuando se siente envuelto en el abrazo protector de su madre.
No puede ser más revolucionaria la historia de este día. No puede ser más revolucionario este nuevo dios. Créase que es Dios auténtico, o créase que el suyo es simplemente un bonito cuento más dentro los muchos con los que los hombres tratan de completar su mundo inventándose divinidades, su historia rompe esquemas. Un dios que nace. El solo concepto parece una contradicción en los términos. Es como si el lenguaje mismo no nos alcanzara para decir la Navidad. Como si el cosmos entero se hubiese roto, subvertido: Dios es hombre.
Los muchos viejos dioses de la humanidad, aquellos que, áureos y brillantes, poderosos y distantes, habían aterrorizado a los hombres durante tanto tiempo, mirarían entre indignados y despectivos a este Dios en su cuna. ¡Qué diría el tronante Zeus! ¡Cómo bramaría el chacal Anubis! ¡De qué forma blandearía su cimitarra Marduk! Y, sin embargo, dos mil años después, la humanidad sigue contando sus días a partir de este, en el que apareció el niño-Dios.
Y es que algo realmente maravilloso pasó ese día en el que, bajo el cielo de Judea, Dios quiso sentir el clima en su piel. Algo tenía que cambiar para siempre desde el día en que Dios pudo sentir el calor, el frío, el hambre, las caricias de María y el ponerse del sol. Ese increíble día desde el que pudo jugar, tener amigos, sentir el miedo e, incluso, llorar, como en aquella noche terrible de Getsemaní.
Sí: las entrañas mismas del mundo tienen que trastocarse cuando Dios llora y nos llama "hermanos". La soledad del hombre había terminado. El amor, ese que como decía Dante "mueve el cielo y las estrellas", se había encarnado ese día, y caminó con nosotros. Ya nada podría ser igual.

martes, diciembre 07, 2004

La lealtad a uno mismo

La lealtad a uno mismo
(escrito por Inés Temple Gerenta general DBM Perú,diario el comercio, Dic.7,2004,Lima-Peru)
La lealtad a uno mismo en la vida profesional es una de las metas más difíciles de alcanzar. Sin embargo, es esta, precisamente, la que define nuestros niveles de éxito laboral, satisfacción personal y de empleabilidad en el mundo del trabajo competitivo.Ser leal a uno mismo implica definir lo que para nosotros significa el éxito, fuera de cualquier paradigma o estereotipo. Así, definir nuestras metas personales y lo que realmente deseamos lograr en nuestra vida profesional es el primer paso en este camino.

Luego, es fundamental entender qué es lo que realmente nos apasiona, para conjugarlo con nuestros talentos, valores y habilidades naturales. Puede sonar idealista buscar la felicidad profesional de esta manera, pero nadie puede ser exitoso haciendo trabajos que no le apasionen o gusten por encima de otras cosas.

De igual forma, trabajar diez horas al día en algo en lo que uno no tiene habilidad es un suicidio profesional que solo conduce a la frustración y a la mediocridad.

No todos nacemos con una vocación temprana o algún talento natural que nos diferencie prontamente de los demás, a veces la búsqueda toma años de pruebas y errores. Lo importante es no dejar de buscar eso que nos dé satisfacción real al término de cada día.
Son muchas las excusas que se usan para justificar el 'tirar la toalla'. Esas excusas, razones o justificaciones no deben lograr que abandonemos la búsqueda o que perdamos la esperanza.
Es cierto que muchas veces el camino profesional nos obliga a hacer cosas que no nos placen o satisfacen, pero eso es parte de la búsqueda y del crecimiento. Lo importante es no perder de vista que nuestra meta es la satisfacción que deja el hacer a diario (o por lo menos con cierta frecuencia) lo que a uno le gusta.
No podemos vivir solo con la esperanza de los réditos que nos traerá el futuro en cuanto a dinero, reconocimiento o poder, tenemos que poder disfrutar del presente, de cada día, para así generar logros y resultados, y agregar valor real.
Sin embargo, en el mundo de la empleabilidad, para ser leales a nosotros mismos es preciso ser capaces de 'comprar' nuestra libertad profesional. Eso significa tener un nivel de ahorros que nos permita dejar una posición o un trabajo que nos haga infelices o que atente contra nuestros principios o ética.

Los expertos recomiendan tener un nivel de ahorros dispuestos especialmente para este fin, que pueda cubrir un mínimo de seis meses de costos fijos familiares. Estar 'atrapados' en un mal trabajo, por temor a no poder pagar los colegios o porque el mercado laboral está muy duro, genera un nivel de infelicidad y frustración que, muchas veces, destruye irremediablemente nuestras iniciativa y voluntad.

Un profesor de la universidad nos solía decir que amaba tanto su trabajo que no podía creer que, además, le pagaran por hacerlo. Creo que eso es lo que define la lealtad con uno mismo, y la ruta al éxito y la satisfacción real... y si otros pueden hacerlo, nosotros, por lo menos, ¡también podemos intentarlo!

miércoles, diciembre 01, 2004

Lo nuevo en recursos humanos

Lo nuevo en recursos humanos
(David Fischman UPC,diario El Comercio, Dic.01,2004, Lima-Peru)

En muchas empresas el gerente de recursos humanos todavía es la persona encargada de los aspectos operativos y transaccionales del área.Es decir, dedica todo su tiempo a temas como sueldos y planillas, reclutamiento y selección, aspectos legales laborales y despidos. Estas personas, normalmente, reportan al gerente de administración y finanzas y tienen poca importancia estratégica en las organizaciones. Sin embargo, existe una clara tendencia de cambio que se ve en Estados Unidos y, con cada vez más fuerza, en Latinoamérica.
Según el investigador Wayne Brockbank de la Escuela de Negocios de la Universidad de Michigan, actualmente las empresas le otorgan cada vez más importancia al área de recursos humanos, tanto, que ha aumentado significativamente el número de empresas donde el gerente de recursos humanos reporta a la gerencia general. Se evidencia así que los presidentes ejecutivos de empresas de alto desempeño como General Electric, Hewlett Packard, Disney e Intel, entre otras, están dándole una importancia estratégica al tema.
¿Por qué este súbito interés en esta área? Principalmente, debido al fuerte aumento de la competencia por la globalización. Las empresas buscan nuevas formas de competir. Para competir por desarrollo de productos innovadores o por la calidad del servicio al cliente se requiere un manejo estratégico de los recursos humanos. Si la empresa no genera un ambiente donde su personal esté contento, distendido, donde se trabaje en equipo y exista sinergia entre áreas, es difícil generar una cultura que fomente la innovación. Similarmente, si la empresa no genera un ambiente donde el empleado se sienta bien servido, bien tratado y contento, difícilmente logrará que su personal sirva con cariño a sus clientes.
Es así que los presidentes ejecutivos están comprendiendo que el área de recursos humanos no solo resuelve sus problemas transaccionales, sino que puede convertirse en una ventaja competitiva difícil de imitar.
¿Cuál debe ser, entonces, el nuevo rol del gerente de recursos humanos? Pues, debe invertir menos tiempo en temas transaccionales y aportar valor potenciando la estrategia.
Debe ser una estratega, debe estar alerta a observar tendencias en la industria, las acciones de la competencia, los cambios en tecnología, los procesos y cambios en los hábitos de los consumidores, etc.
Debe anticipar las necesidades de cultura y de formación de competencias que su empresa necesita para competir con éxito.
Además, debe facilitar los procesos de cambio interno. La labor principal del gerente de recursos humanos debe hoy en día estar más centrada en desarrollar la cultura que una y sustente a toda la organización.